martes, 5 de febrero de 2013

Un regalo único... la sonrisa

Hoy en la mañana, mientras me preparaba para salir a la calle, mi cabeza daba vueltas a todo lo que tenia que hacer, en esos momentos en los cuales parece que nada nos saca del ostracismo que suponen esos pensamientos, me sorprendí a mi mismo sonriendo, casi sin notarlo, fue levantar la vista y verme reflejado en el espejo, dibujando esa curva tan pronunciada y característica que nos hace olvidarnos de todo por un instante, fue como digo un breve momento causado por el fugaz recuerdo de una persona asustándome con el coro de una canción en un coche cuando menos lo esperaba, pero ese gesto de aquel momento, ese recuerdo, me cambio el humor para el resto del día. 
La risa es un medio natural que emplea el cuerpo contra mucho por lo que se siente atacado a diario, es mas, hoy en día con el estrés tan brutal que llevamos solemos olvidarnos esa sonrisa, ese mecanismo de auto protección que a menudo como me ocurrió a mi nos devuelve una realidad mas amable de la que realmente solemos ver.
Siempre he admirado a las personas que llevan una sonrisa en su vida como carta de presentación, la verdad conozco unas cuantas muy capaces de hacerte sonreír y disfrutar de la risa solo con ver las suyas, por mi parte he intentado toda mi vida ser fiel a eso que admiro, regalando una siempre que puedo, puesto que es una de esas pocas cosas que no cuestan nada en comparación con el beneficio que pueden generar.
Hay sonrisas de todo tipo, en los últimos tiempos he disfrutado mucho de la sonrisa que me regala cada vez que veo a mi sobrino de meses, es una fabrica constante de risas, es la sonrisa inocente de aquel que disfruta y aprende de todo lo que a su alrededor esta pasando, que lo vive y que muestra su gratitud con lo que mas al alcance tiene, su risa. También he tenido la suerte de disfrutar de la sonrisa casi constante de una amiga que me demuestra que a pesar de todos los problemas y vicisitudes que ha pasado en los tres últimos años, las regala como si estuviese repartiendo vida, es rara la vez que no muestra su cara una curva resplandeciente, el otro día tomando un té con ella, alegro solo con su gesto de despedida al entrar en el local a despedirse de los camareros y regalarles esa sonrisa, un momento diferente y distinto al que están acostumbrados a tener en su trabajo diario. 
Luego están las sonrisas que nos deslumbran, que solo por pensar en ellas, en las personas que son sus creadoras, se nos escapan una sonrisa, pero no una sonrisa normal, no, se nos escapan una sonrisa con toda clase de sentimientos unidos a un deseo de querer mas de sus sonrisas, nos sumergen en unos momentos de autentica felicidad, el cerebro se nos relaja, los problemas parecen desaparecer y nuestra sonrisa se vuelve casi tan deslumbrantes como las de esa persona. Que decir tiene que esa clase de sonrisas no tienes formas de pagarlas, son sueños que se hacen realidad, y piensas que puedes dar lo que fuera por poder disfrutarlas constantemente, son pequeños regalos que te ofrece la otra persona con el mejor de sus deseos.
Regalar sonrisas esta muy poco valorado en estos tiempos, cuando me siento en cualquier cafetería o local, observo los rostros, los gestos de los que allí se encuentran en esos momentos y la verdad que en muy pocas ocasiones se produce ese maravilloso efecto de la risa compartida, se que nos encontramos en mala época, todos decimos esos, pero, mucho mas negra se vuelve cuando solo aportamos seriedad y estrés a ella, la risa no es la panacea ni la curación absoluta a ningún problema, pero es una vía de escape, una salida con años de experiencia, uno de esos pocos trucos de magia que no necesitan de ser desvelados, puesto que cada individuo, cada ser puede practicar de manera única e irrepetible.
Al final de esto que aquí escribo, os brindo una sonrisa bien grande a tod@s y cada un@ de ustedes que a diario comparte algo de mi camino, porque dar ejemplo con ellas es el primer paso para poder disfrutarla. Smile!!

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