Y casi sin que podamos digerir llegó el 2014, y ahora todos sin excepción nos hacemos propuestas y proyectos con la llegada de él, porque ese sencillo cambio que significa la fecha en el calendario invita a creer más, a tener la sensación de que podemos con mucho de lo que con la otra fecha no podíamos, y en realidad todo está en nosotros, en la manera que tengamos de afrontar cada uno de los retos a los que nos enfrentamos a diario. ¿Qué más da que sea enero o diciembre? Somos los mismos quizá con una experiencia más o quizá con una experiencia aun por pasar en estos días siendo principio de año, lo importante, lo realmente esencial es la pasión y esfuerzo que aplicamos a cada uno de esas experiencias.
Por supuesto que volveremos a fallar, incluso puede que volvamos a caer en errores pasados, pero eso forma parte de la vida, sin errores no hay enseñanzas y sin caídas no aprenderíamos jamás a levantarnos, puesto que los caminos de rectos sin baches no son más que esas vidas monótonas que no conducen a nada.
Ayer recomendé una película para comenzar el año a una amiga y recuerdo de esa película una buena frase, que habla sobre las derrotas y sus enseñanzas, me centro en las derrotas o caídas porque aunque hay quien no quiere oír hablar de ellas, repito forman parte también de nuestros caminos. Esa frase dice: "Un hombre debería aceptar sus derrotas con la misma elegancia que celebra sus victorias. Un día te darás cuenta que un hombre no aprende nada de sus victorias, en cambio el arte de perder puede repercutir en una gran sabiduría, cuyo articulo menor sería que se disfruta mucho más ganando. Es inevitable perder de vez en cuando el truco consiste en no convertirlo en un habito".
Así que me pregunto ¿es necesario que llegue un año nuevo para darnos cuenta de lo que queremos cambiar? o mejor ¿de lo que podemos cambiar con nuestra actitud aun a pesar de caídas y derrotas?, lleva rondándome estas preguntas todo el día, entre otras cosas y he de reconocerlo porque soy el primero que quiero cambiar cosas que no solo me afectan a mi, si no también a quienes me rodean, y eso exige esfuerzo y mucho sacrificio de cambio. Hoy pensando sobre eso, sobre todo aquello que uno se propone llegué también a la conclusión que mi cabeza no para de preguntarse muchas veces porque actuamos de la manera que lo hacemos sabiendo que nos perjudica, en mi caso soy muy cabezota, soy alguien que no se deja ayudar por más que estoy acostumbrado a hacer eso con los demás, y eso me ha traído últimamente demasiado quebraderos de cabeza. Ven yo también me he propuesto cambiar eso, porque la fecha así invita, ahora desde el que lo ha pensado todo el día ¿porqué he esperado al comienzo de año para empezar a cambiarlo?, sencillamente creo que porque esos comienzos de año son como una nueva oportunidad que interiormente nos damos a nosotros mismos.
Ahora queda cumplir con ellos, no decaer, porque volveremos a fallar, si no en eso que queremos cambiar si en otras cosas y se volverán nuevos retos para nosotros, pero esos, de esos hablaremos el próximo uno de enero
PD: me gustaría hacer realidad esos cambios, entre otras cosas como dije porque sería la forma o manera más adecuada incluso de ayudar a quienes tengo cerca.
"Vivir... Esa será mi mejor aventura..." (Peter Pan)
"Lo imposible está ahí para que tú lo hagas posible".
Desde un rincón perdido del planeta
miércoles, 1 de enero de 2014
viernes, 2 de agosto de 2013
Callejeando
Callejear, una palabra que siempre me ha gustado, quizá por lo que me gusta andar y por lo que aprovecho callejeando al visitar cualquier lugar.
Dice el diccionario de callejear que es el acto de andar frecuentemente y sin necesidad de calle en calle. Como ya he dicho eso lo hago y lo hacemos todos alguna que otra vez, pero, ¿Se puede callejear donde no hay calles visibles?.
Quizá me explique mejor con esta otra pregunta, ¿No es callejear, cuando recorremos las calles del corazón, o las avenidas del cerebro y esas autopistas que nos conducen a nuestra alma?.
Callejeamos por unas complicadas calles cuando por nuestro corazón lo recorremos con todos esos sentimientos sueltos que tienen licencias y permisos de fabrica, sin necesidad alguna de preguntarnos si queremos que estén ahí. He de reconocer que todos hemos recorrido las calles de doble sentido que atraviesan el corazón por medio de esos sentimientos, me refiero a la calle de los sentimientos que nos generan bienestar (los buenos) y la calle de los sentimientos que nos generan tristezas y desasosiegos (los malos). Todos sin excepción hemos tenido un viaje por la peor de las calles, la decepción, del no entender porque nos ocurre algo, de no soportar el dolor que nos han causado, pero no todos han pasado por esa misma calle en la otra dirección, aquella en la que es uno mismo quien hace daño a un ser querido, a otra persona, y he de decir que yo he pasado por esa calle hace bien poco, es más no creo haber salido de ella. En esa calle cualquiera podría pensar que se sufre mucho al causar ese dolor, y esta en lo cierto, pero se sufre mucho más cuando te das cuenta del dolor causado, mucho más si es a una persona que jamas debía haber recibido ese trato.
Hacer daño lleva una condena interna implícita, mucho más cuando eso no lo haces nunca en tu vida y más aun cuando encima el error lo has cometido con esa persona, esa que sabes que es especial, pero repito la peor de las condenas es no saber como realmente lo pasa la otra persona por tu error, por el daño hecho y por ver como sufre en silencio por lo que se ha generado.
Las avenidas del cerebro no están a salvo de ese error, puesto que cuando un corazón sufre, el cerebro se resiente, no puede dejar de pensar en como arreglar la situación, de como poner fin al dolor, pero a la vez se siente un odio sin igual hacia si mismo por no haber sido capaz de pensar con la diligencia suficiente antes de cometer el error, es ahí cuando me pregunto si es cierto que somos tan solo puro sentimiento y ellos mandan más que los pensamientos racionales. Cuesta creer que después de tantos años de evolución en nuestro cerebro sigamos cometiendo errores infantiles y ya vistos con anterioridad, al final uno termina por pensar como suelen decir, que son muchas veces la única manera de aprender ciertas cosas, (a decir verdad no estoy del todo de acuerdo con esta afirmación, pero puesto que no soy un experto en la materia prefiero no llevar del todo la contraria), pero, que triste manera de aprender una lección para cada uno de nosotros, si es por culpa de un error.
Ahora me quedare con esas calles que nos llevan a nuestra alma, esas que si que son invisibles del todo, esas que nos conducen al peor de nuestros jueces, digo el peor porque es la que nos quita finalmente el sueño por todo eso que ese error ha creado en nuestro interior, pero, ¿se imaginan como se encuentra el cerebro, el alma y el corazón de la persona que ha sido herida?, pues creo que tan solo hay que quedarse con todo lo aquí dicho y multiplicarlo por infinidad de veces para hacerse una leve idea de lo que ese error y esa decepción ha causado.
Callejeamos a diario en un mar de sentimientos, pensamientos, acciones que no siempre acaban como queremos, que no siempre sabemos conducir por el camino adecuado, hay veces que necesitamos de dos o de tres intentos, y hay veces que lo adecuado es saber desistir a tiempo para no cometer ese mismo error por una segunda vez.
En una película que me encanta, dicen en cierto momento, "saberlo es fácil, reconocerlo es lo más difícil", y eso se puede aplicar para cualquier momento en la vida, si en algún momento la vida nos brinda la oportunidad de rectificar debemos aprovecharla, pero, si aun brindando esa oportunidad no se ven capaces de enmendar el error, es mejor reconocerlo y saber callejear por otro lugar antes de volver a dañar innecesariamente.
Dice el diccionario de callejear que es el acto de andar frecuentemente y sin necesidad de calle en calle. Como ya he dicho eso lo hago y lo hacemos todos alguna que otra vez, pero, ¿Se puede callejear donde no hay calles visibles?.
Quizá me explique mejor con esta otra pregunta, ¿No es callejear, cuando recorremos las calles del corazón, o las avenidas del cerebro y esas autopistas que nos conducen a nuestra alma?.
Callejeamos por unas complicadas calles cuando por nuestro corazón lo recorremos con todos esos sentimientos sueltos que tienen licencias y permisos de fabrica, sin necesidad alguna de preguntarnos si queremos que estén ahí. He de reconocer que todos hemos recorrido las calles de doble sentido que atraviesan el corazón por medio de esos sentimientos, me refiero a la calle de los sentimientos que nos generan bienestar (los buenos) y la calle de los sentimientos que nos generan tristezas y desasosiegos (los malos). Todos sin excepción hemos tenido un viaje por la peor de las calles, la decepción, del no entender porque nos ocurre algo, de no soportar el dolor que nos han causado, pero no todos han pasado por esa misma calle en la otra dirección, aquella en la que es uno mismo quien hace daño a un ser querido, a otra persona, y he de decir que yo he pasado por esa calle hace bien poco, es más no creo haber salido de ella. En esa calle cualquiera podría pensar que se sufre mucho al causar ese dolor, y esta en lo cierto, pero se sufre mucho más cuando te das cuenta del dolor causado, mucho más si es a una persona que jamas debía haber recibido ese trato.
Hacer daño lleva una condena interna implícita, mucho más cuando eso no lo haces nunca en tu vida y más aun cuando encima el error lo has cometido con esa persona, esa que sabes que es especial, pero repito la peor de las condenas es no saber como realmente lo pasa la otra persona por tu error, por el daño hecho y por ver como sufre en silencio por lo que se ha generado.
Las avenidas del cerebro no están a salvo de ese error, puesto que cuando un corazón sufre, el cerebro se resiente, no puede dejar de pensar en como arreglar la situación, de como poner fin al dolor, pero a la vez se siente un odio sin igual hacia si mismo por no haber sido capaz de pensar con la diligencia suficiente antes de cometer el error, es ahí cuando me pregunto si es cierto que somos tan solo puro sentimiento y ellos mandan más que los pensamientos racionales. Cuesta creer que después de tantos años de evolución en nuestro cerebro sigamos cometiendo errores infantiles y ya vistos con anterioridad, al final uno termina por pensar como suelen decir, que son muchas veces la única manera de aprender ciertas cosas, (a decir verdad no estoy del todo de acuerdo con esta afirmación, pero puesto que no soy un experto en la materia prefiero no llevar del todo la contraria), pero, que triste manera de aprender una lección para cada uno de nosotros, si es por culpa de un error.
Ahora me quedare con esas calles que nos llevan a nuestra alma, esas que si que son invisibles del todo, esas que nos conducen al peor de nuestros jueces, digo el peor porque es la que nos quita finalmente el sueño por todo eso que ese error ha creado en nuestro interior, pero, ¿se imaginan como se encuentra el cerebro, el alma y el corazón de la persona que ha sido herida?, pues creo que tan solo hay que quedarse con todo lo aquí dicho y multiplicarlo por infinidad de veces para hacerse una leve idea de lo que ese error y esa decepción ha causado.
Callejeamos a diario en un mar de sentimientos, pensamientos, acciones que no siempre acaban como queremos, que no siempre sabemos conducir por el camino adecuado, hay veces que necesitamos de dos o de tres intentos, y hay veces que lo adecuado es saber desistir a tiempo para no cometer ese mismo error por una segunda vez.
En una película que me encanta, dicen en cierto momento, "saberlo es fácil, reconocerlo es lo más difícil", y eso se puede aplicar para cualquier momento en la vida, si en algún momento la vida nos brinda la oportunidad de rectificar debemos aprovecharla, pero, si aun brindando esa oportunidad no se ven capaces de enmendar el error, es mejor reconocerlo y saber callejear por otro lugar antes de volver a dañar innecesariamente.
domingo, 30 de junio de 2013
El secreto más profundo
Se que la poesía, no es más que la formula perfecta hallada por el ser humano para conjugar todos esos sentimientos que somos capaces de crear, sentir, regalar y que explotan de manera natural en cada uno de nosotros ya sean en momentos de felicidad o de tristeza, sí, cuando menos lo esperamos, cuando deben estar, o tan solo cuando debemos expresar. A menudo me impresiona la capacidad de tanto ser humano, en callarse, no dar a conocer o tan siquiera expresarse de manera natural ante todos ellos (me refiero a los sentimientos), más aun hoy en día, que creo se hace tan necesario por los tiempos que nos han tocado vivir. La poesía, es la unión de todos esos sentimientos que se hacen realidad en las palabras, es la magia que tanto necesitamos, de esas palabras que cuando nos llegan, cuando nos tocan el corazón adquieren un sentido especial, casi sublime. Hoy para constatar que eso es así me he quedado con un poeta norteamericano llamado Edward Estlin Cummings, es de los más que admiro, porque quiso romper todas las normas establecidas en la escritura con sus poemas (admiro a los rebeldes con visión de futuro), porque pretendía dar ese paso de más que suelen siempre dar los genios que no son reconocidos en vida, pero que con los años los "expertos" se dan cuentan que se hallaban ante todo un innovador de la poesía, Hoy he decidido poner este poema que, aunque la traducción al castellano siempre es variada según quien la haga, creo que esta es la más real de todas las que he leído en estos años. Toda su poesía es un verdadero canto a la vida, al amor, a la naturaleza, y a todos esos temas que suelen afectar de manera habitual al ser humano, como digo me quedo con esta, por calar sus palabras de manera especial hace unos años en mi vida.
Llevo tu corazón conmigo
Llevo tu corazón conmigo
lo llevo en mi corazón
nunca estoy sin él.
Allá donde voy, vas tú, mi amor;
Y aquello que hago yo
es gracias a ti, mi amada.
No le temo al destino
ya que tú eres mi destino, mi amor.
No quiero ningún mundo pues hermosa
tú eres mi mundo, mi bien.
Este es el secreto más profundo que nadie conoce...
Esta es la raíz de la raíz
y el brote del brote
y el cielo de un cielo de un árbol llamado vida;
que crece más alto de lo que el alma puede esperar... o la mente ocultar
Es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
Llevo tu corazón
lo llevo en mi corazón.
E.E.Cummings
Llevo tu corazón conmigo
Llevo tu corazón conmigo
lo llevo en mi corazón
nunca estoy sin él.
Allá donde voy, vas tú, mi amor;
Y aquello que hago yo
es gracias a ti, mi amada.
No le temo al destino
ya que tú eres mi destino, mi amor.
No quiero ningún mundo pues hermosa
tú eres mi mundo, mi bien.
Este es el secreto más profundo que nadie conoce...
Esta es la raíz de la raíz
y el brote del brote
y el cielo de un cielo de un árbol llamado vida;
que crece más alto de lo que el alma puede esperar... o la mente ocultar
Es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
Llevo tu corazón
lo llevo en mi corazón.
E.E.Cummings
lunes, 3 de junio de 2013
"No te detengas"
Quiero comenzar este mes de Junio con uno de esos poetas que me han acompañado, y animado a ver y ser algo diferente en la vida gracias a su obra, puesto que ser una copia de los demás nunca ha sido una aspiración por mi parte. Hablar de Walt Whitman, es hacerlo de un soñador, de un poeta de esos que no invita en cada una de sus palabras a buscar un camino en nuestra vida que nos lleve a lo desconocido, nos invita a desmontar cada instante como algo único, nos muestra que podemos y debemos querer siempre más, en definitiva, que vivir no significa tan solo respirar, como hacen mucho de los mortales, es poder decir al final de cada día que has hecho todo lo posible por alcanzar tu estrella más lejana, tu sueño más preciado. Quizá a much@s no os suene su nombre y quizá much@s puedan recordarlo en este momento por estas palabras: "Oh capitán, mi capitán". Ahora no dejaré ese poema, dejaré otro que me parece mucho más alentador, con mucha más enseñanza, uno de esos incunables que guardo en mi libreta más preciada de las letras.
No te detengas
-No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia esta intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continua:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos del mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
la sociedad de hoy somos nosotros:
los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...
Walt Whitman
No te detengas
-No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia esta intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continua:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos del mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
la sociedad de hoy somos nosotros:
los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...
Walt Whitman
martes, 21 de mayo de 2013
Tan solo preguntas...
A menudo me pregunto ¿porque debemos tomar decisiones que en el fondo no queremos?, pero siempre llego a la misma conclusión, esa decisiones son necesarias para poder seguir adelante. Quizá en ese momento que las tomamos no vemos el fin de estas, pero siempre, de alguna manera hacen que al escogerlas, tomemos ese otro impulso que debemos tener para seguir por el camino que creemos y en cual crecemos en la vida.
Otra pregunta que me suele atormentar es, ¿porque sabiendo que no tenemos ni idea de el momento que tendrá lugar nuestro final, posponemos todo aquello que queremos decir?, a este pregunta realmente si que me cuesta encontrarle esa conclusión, parece que con el paso de los años, de las experiencias propias, incluso de las experiencias ajenas, seguimos sin darle la importancia que tiene el decir sin temor todo aquello que creemos importante, pero que por temor o por creer que tenemos otro momento posponemos indefinidamente. Yo con el paso del tiempo he aprendido a decir casi todo lo que pienso y siento, aunque reconozco que aun me falta para decirlo todo, a pesar de ello cuando no digo lo que debería por ese temor, es más grande la angustia que me genera, que se provoca que el propio temor que me amordazaba.
Vamos con otra pregunta más, ¿cuanta importancia tiene ser uno mismo en la sociedad actual?, lo pregunto porque en muchas ocasiones veo como aquellos que se comportan tal y como son, sin seguir esas normas estrictas o en la política de lo correcto, se les mira, se les apunta con el dedo y se les trata de manera algo diferente, puesto que según la sociedad no se ajustan al estatus establecido, tratándolos como "proscritos". Ser uno mismo, de por si cuesta, muchas veces ya cuesta encontrarte, saber quien eres, y cuando por fin consigues saber quien eres y que quieres de la vida, la sociedad te dice, te obliga de alguna manera a comportarte de manera totalmente diferente a como realmente eres.
Si de preguntas se trata, allá voy con otra que me atormenta, ¿debemos dar rienda suelta al corazón siempre que el pida eso?, vaya, con esta si que tengo conclusiones confusas, casi encontradas, porque por una parte no cabe duda que el corazón manda, aunque el cerebro crea que es el, que tomamos las decisiones racionalmente, pero cuando se trata de sentimientos, el corazón obtiene ese poder casi ilimitado que hace que todo lo demás pase a ser secundario. Nos doblegamos de alguna manera a todo eso que significa el sentir, el poder estallar por dentro y convertirnos en todo eso que reprimimos y que decimos que no haremos cuando lo vemos en aquellos que nos rodean. Por el contrario existe también esa remota posibilidad de no hacer caso a los sentimientos, (que levante la mano aquell@s que con el tiempo hayan controlado eso, porque sois un@s privilegiad@s), de ignorarlos, haciendo que su mente controle a su corazón, y que con ello pueda controlar como si fuese un muerto que enciende y apaga un interruptor, que pone en funcionamiento esos sentimientos. Sinceramente a pesar de poder sufrir y padecer en cierto grado los efectos o daños colaterales que significa el dejarse llevar por el corazón, prefiero esto, puesto de que de la otra manera, jamás me sentiría tan vivo.
La ultima de tantas cuestiones que siguen dando tumbos en mi cabeza, ¿cuanta importancia debemos darle a nuestros sueños?, particularmente pienso que toda, son el principio de todo, sin sueños, no hay metas y sin ellas no hay esfuerzo y ganas de vivir, son necesarios para levantarse a diario con algo por lo que luchar, algo que nos impulsa, que nos da un combustible extra a lo que significa todo eso que es la vida. Soñamos con cosas que parecen imposibles, doy fe de ello, porque yo también lo he creído, pero es tan solo la visión de aquel que todavía no ha dado un solo paso en ese camino que conduce al sueño, una vez se ha dado el primero, ese sueño se convierte en posible, quizá hablo desde mi optimismo desmesurado, desde ese punto de vista que esta vez sí, mi experiencia me ha dado, por supuesto que todos los sueños no se cumplen, pero mientras luchamos por ellos, mientras hacemos ese camino, aprendemos que no es el fin lo importante, sino todo ese camino que recorremos para intentar obtenerlo y que nos brinda esa experiencia de vida casi única.
Me dejo tantas y tantas preguntas en mi cabeza que no acabaría jamás este post, pero bueno sería saber alguna de las tenéis dando vuelta por la cabeza, seguramente no sean muy diferentes que las de aquellas personas que se cruzan a diario en vuestro camino.
Otra pregunta que me suele atormentar es, ¿porque sabiendo que no tenemos ni idea de el momento que tendrá lugar nuestro final, posponemos todo aquello que queremos decir?, a este pregunta realmente si que me cuesta encontrarle esa conclusión, parece que con el paso de los años, de las experiencias propias, incluso de las experiencias ajenas, seguimos sin darle la importancia que tiene el decir sin temor todo aquello que creemos importante, pero que por temor o por creer que tenemos otro momento posponemos indefinidamente. Yo con el paso del tiempo he aprendido a decir casi todo lo que pienso y siento, aunque reconozco que aun me falta para decirlo todo, a pesar de ello cuando no digo lo que debería por ese temor, es más grande la angustia que me genera, que se provoca que el propio temor que me amordazaba.
Vamos con otra pregunta más, ¿cuanta importancia tiene ser uno mismo en la sociedad actual?, lo pregunto porque en muchas ocasiones veo como aquellos que se comportan tal y como son, sin seguir esas normas estrictas o en la política de lo correcto, se les mira, se les apunta con el dedo y se les trata de manera algo diferente, puesto que según la sociedad no se ajustan al estatus establecido, tratándolos como "proscritos". Ser uno mismo, de por si cuesta, muchas veces ya cuesta encontrarte, saber quien eres, y cuando por fin consigues saber quien eres y que quieres de la vida, la sociedad te dice, te obliga de alguna manera a comportarte de manera totalmente diferente a como realmente eres.
Si de preguntas se trata, allá voy con otra que me atormenta, ¿debemos dar rienda suelta al corazón siempre que el pida eso?, vaya, con esta si que tengo conclusiones confusas, casi encontradas, porque por una parte no cabe duda que el corazón manda, aunque el cerebro crea que es el, que tomamos las decisiones racionalmente, pero cuando se trata de sentimientos, el corazón obtiene ese poder casi ilimitado que hace que todo lo demás pase a ser secundario. Nos doblegamos de alguna manera a todo eso que significa el sentir, el poder estallar por dentro y convertirnos en todo eso que reprimimos y que decimos que no haremos cuando lo vemos en aquellos que nos rodean. Por el contrario existe también esa remota posibilidad de no hacer caso a los sentimientos, (que levante la mano aquell@s que con el tiempo hayan controlado eso, porque sois un@s privilegiad@s), de ignorarlos, haciendo que su mente controle a su corazón, y que con ello pueda controlar como si fuese un muerto que enciende y apaga un interruptor, que pone en funcionamiento esos sentimientos. Sinceramente a pesar de poder sufrir y padecer en cierto grado los efectos o daños colaterales que significa el dejarse llevar por el corazón, prefiero esto, puesto de que de la otra manera, jamás me sentiría tan vivo.
La ultima de tantas cuestiones que siguen dando tumbos en mi cabeza, ¿cuanta importancia debemos darle a nuestros sueños?, particularmente pienso que toda, son el principio de todo, sin sueños, no hay metas y sin ellas no hay esfuerzo y ganas de vivir, son necesarios para levantarse a diario con algo por lo que luchar, algo que nos impulsa, que nos da un combustible extra a lo que significa todo eso que es la vida. Soñamos con cosas que parecen imposibles, doy fe de ello, porque yo también lo he creído, pero es tan solo la visión de aquel que todavía no ha dado un solo paso en ese camino que conduce al sueño, una vez se ha dado el primero, ese sueño se convierte en posible, quizá hablo desde mi optimismo desmesurado, desde ese punto de vista que esta vez sí, mi experiencia me ha dado, por supuesto que todos los sueños no se cumplen, pero mientras luchamos por ellos, mientras hacemos ese camino, aprendemos que no es el fin lo importante, sino todo ese camino que recorremos para intentar obtenerlo y que nos brinda esa experiencia de vida casi única.
Me dejo tantas y tantas preguntas en mi cabeza que no acabaría jamás este post, pero bueno sería saber alguna de las tenéis dando vuelta por la cabeza, seguramente no sean muy diferentes que las de aquellas personas que se cruzan a diario en vuestro camino.
lunes, 15 de abril de 2013
Una leyenda más
¿Y si por un momento el tiempo se pudiese detener a nuestro antojo para disfrutar de lo que ahora tenemos? Esa pregunta le impacto, cuando el se la había hecho durante la cena, tan solo unas horas antes, ahora que se encontraba tendida a su lado después de haber pasado la noche mas maravillosa de su vida, pensaba en todo lo sentido y vivido, pensaba en cuanta razón tenia cada vez que le recordaba que todo lo que tenemos es para ser administrado con prestancia en el presente. Dejaba vagar sus pensamientos, mientras las horas de la noche dejaban caer el frío con intensidad, pero eso no importaba porque sentía su calor, y era el único que quería sentir, volvió al pasado mas inmediato en sus pensamientos, estos tres últimos meses desde su encuentro fortuito y casual con el, ¿o no?, solo recordaba momentos buenos, le había enseñado mas en tres meses que todo lo que ella había aprendido en sus 32 años de vida. El encuentro en aquella cafetería, le venia una y otra vez a la cabeza, se preguntaba ¿Cómo había podido tener tanta suerte de compartir este tiempo con el?, casual o no, cuando entro en aquella cafetería y tropezó de manera inesperada con un desconocido derramando todo su café en la chaqueta. Tan solo media hora después tenia una de las reuniones mas importantes de su vida y se encontraba a una hora de su casa, pero algo ocurrió cuando le escucho sin haber aun levantado sus ojos para mirarle, sintió una suavidad, una caricia que le recorría todo su cuerpo con aquella voz, fue entonces cuando al mirarlo descubrió una sonrisa que lejos de ser la mas hermosa si que era la mas cálida que hasta ese momento había admirado. En ese momento se olvido por completo de su chaqueta, de su reunión y de todo lo que a su alrededor tenia lugar, era como si todo su mundo interior hubiese explotado de golpe a la vida, el tan solo la miro, le volvió a sonreír y le invito a un café.
Desde aquel momento, Marta, sintió como su vida daba un giro, no por lo que ella sentía, sino por todo lo que Claudio le ofrecía. Ella que había sido incapaz de sentir absolutamente nada de ese estilo por nadie en su vida, se hallaba confusa y confundida desde ese día, pero no le importaba, no quería que aquella confusión acabara jamás porque le hacia sentir viva, diferente y privilegiada, el por su parte no hacia otra cosa que ser el mismo, alguien que miraba la vida y la vivía de forma diferente y algo loca para los demás que estaban a su lado.
Ella se fijo en su reloj, eran ya las tres y diez de la madrugada, el frío por momentos aumentaba y se hacía mas patente, el permanecía a su lado, como le había prometido que estaría siempre, con eso ella ya era feliz, no se imaginaba tener que cerrar los ojos sin poder admirar su sonrisa, su mirada o tan solo escuchar la calidez de su voz.
Con sus 32 años nunca había dado rienda suelta a cometer una locura en su vida, había sido la chica que tras el instituto, había dedicado sus siguientes años a obtener unas buenas notas en su carrera y conseguir ser una de las mejores en su rama profesional una vez que comenzó en su trabajo, en realidad Marta pensaba que no había vivido hasta que lo conoció a el, Claudio por su parte había sido siempre ese chico al cual nunca le importo aquello que pudiesen decir de el, ella admiraba esa cualidad de el por encima de todas.
Marta admiraba las estrellas mientras un suave cansancio le invadía el cuerpo, luchaba por no cerrar sus ojos y seguir pensando en todo lo que en poco tiempo la vida le ha regalado, el seguía tendido a su lado dando calor a su cuerpo, pero, ese calor tenia un fin y Marta lo sabía.
Los dos se hallaban tendidos a un lado de la carretera, habían sufrido un accidente una hora antes y su tiempo se les acababa, el no se había movido desde que ella lo consiguió sacar a duras penas del coche y ella exhausta con varias fracturas y lesiones internas había sucumbido a intentar nada mas, tan solo se tumbó a su lado y permaneció junto a el, como el le había prometido a ella que estaría siempre ahí.
Marta cerro los ojos dejándose llevar por la imagen de el en la memoria y con su ultima pregunta, (fue entonces cuando el frío se adueño de ella completamente, en ese preciso instante el dejo de darle su calor, el paso a ser otro frío mas, dentro de esa madrugada), los dos seguían juntos, seguían amándose a su manera, quizá derramándose otro café, quizá haciendo sentirse uno al otro los seres mas privilegiados del planeta, allá donde se encontrasen, Marta dejó en el aire de esa noche la pregunta ¿Y si por un momento el tiempo se pudiese detener a nuestro antojo para disfrutar de lo que ahora tenemos? Y añadió al final ¿tú que harías?…
Las leyendas se construyen gracias a esas personas que creen posible todo aquello que la mayoría no logra ver y alcanzar, no se trata de que tu vida sea una leyenda conocida, sino más bien de que tu vida sea la leyenda que tu quieres construir y tener.
domingo, 24 de marzo de 2013
¿Qué es hacer lo correcto?
¿Que es hacer lo correcto? me repito esta pregunta a menudo en mi vida diaria, con los diferentes temas que en ella me surgen. Ayer durante la celebración de una boda a la que asistí me entraron dudas, luego en su celebración sentí la necesidad imperiosa de hacer esa pregunta sobre la pareja que se había casado a una amiga en común de los dos. A mi pregunta de si allí había pasado lo correcto, la respuesta de todo aquel que escucho la pregunta fue un no rotundo.
Mi amiga, me explico lo que a simple vista se veía, algo que por obvio no dejo de parecerme triste a la vez que demasiado común en los tiempos que corren, en muchos de los casos, de parejas que se ven.
Se veía una pareja en la cual uno de los dos estaba totalmente enamorado, mientras en la otra persona ese amor no se vislumbraba por ninguna parte, era como quien dice una unión de esas que están predestinadas a terminar.
Ojo, no juzgo lo que cada cual quiera hacer con su vida, tod@s son libres de hacer con ella lo que quieran, solamente digo que en muchas parejas, quizá en demasiadas, he visto ultimamente como uno de los dos, es el segundo plato, la segunda elección de uno de ellos, esa bala en la recamara que tenían guardada por si el que deseaban en realidad a su lado les fallaba.
Y entonces pienso si eso es leal y honesto por parte de la persona que elige a esa segunda opción como acompañante en su vida, sabiendo que no es todo aquello a lo que aspiraba, ni tan siquiera siente por esa otra persona lo que podría sentir por la que había elegido en un principio.
Eso pasa a ser un conformismo por parte de aquella persona que deja que entre ese segundo plato en su vida por pura necesidad desde mi punto de vista.
Alguien muy querido por mi, me dijo hace ya muchos años, que quien no era capaz de demostrarte el mismo grado de compromiso que tu le ofrecías, no era digna de acompañarte en tu camino diario el resto de tu vida. Tod@s sabemos que el amor es una ecuación con una serie de variables interminables, que llegamos a él de la manera más inesperada, que nos puede jugar muy malas pasadas por creer en él demasiado o por desconfiar en él otro tanto, pero que debe ser algo reciproco en su conjunto y que cuando eso no se da, la balanza que mantiene esa pareja viva comienza a tambalearse.
Ser el segundo plato, esa bala en la recamara, es una pésima forma de no auto respetarse, de no poner unos limites necesarios entre esa pareja, de no ser mas que una mera marioneta para la otra persona, estando a merced tan solo de cuando desea que hagas una u otra cosa y ayer, por desgracias para uno de ellos, lo que vi fue eso, alguien que manejaba la situación a su antojo, mientras la otra persona, el segundo de los miembros de esa pareja tan solo era un mero espectador de todo lo que allí acontecía.
Mi visión de esa pareja, fue corroborada por tod@s aquell@s que los conocen hace ya años, ¿de verdad se puede considerar eso amor?.
Mi pensamiento en estos momentos se dirige a algo dicho por una buena amiga hace bien poco cuando charlábamos de parejas por teléfono, me dijo "hay muchas personas que se enamoran de otras intentando encontrar en ellas todo aquello de lo cual carecen porque sienten que sus vidas en solitario no están del todo completas, son incompletas y pretenden completarlas de esa manera, con una pareja a toda costa".
Si de verdad esto es así, algo va muy mal en el mundo en el que vivimos, porque creo que el amor no es una búsqueda de aquello que te falta centrado en encontrar un ser individual, es más bien una construcción conjunta de un camino, de una vida diaria, complementando el uno al otro.
Ser una bala en la recamara, me he pensado eso mucho desde anoche, porque uno puede hacer esfuerzos por la otra persona, incluso ceder en algunas cosas para encontrar ese equilibrio necesario que haga de esa pareja algo estable, porque todos hacemos sacrificios por la persona a la que queremos.
Pero ser el otro desde un principio, sabiendo y admitiendo que eso puede acabar con una relación incluso antes de que comience, es un verdadero error visto desde mi perspectiva.
Hace nada he escrito que "hay finales que están escritos inclusos antes que sus comienzos", me da que ayer vi uno de esos y me duele porque ante todo siempre hay sentimientos por medio, porque el amor es así de caprichoso y doloroso algunas veces, es algo con lo que nadie debería jugar, pero ya he dicho que a tod@s nos ha tocado ganar y perder alguna vez en el amor.
Entonces, me vuelvo a preguntar, sobre todo cuando los sentimientos del amor están por medio ¿que es hacer lo correcto?.
Quizá ustedes tengan una visión más clara que la mía, de ser así estoy abierto a escucharla.
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