Y casi sin que podamos digerir llegó el 2014, y ahora todos sin excepción nos hacemos propuestas y proyectos con la llegada de él, porque ese sencillo cambio que significa la fecha en el calendario invita a creer más, a tener la sensación de que podemos con mucho de lo que con la otra fecha no podíamos, y en realidad todo está en nosotros, en la manera que tengamos de afrontar cada uno de los retos a los que nos enfrentamos a diario. ¿Qué más da que sea enero o diciembre? Somos los mismos quizá con una experiencia más o quizá con una experiencia aun por pasar en estos días siendo principio de año, lo importante, lo realmente esencial es la pasión y esfuerzo que aplicamos a cada uno de esas experiencias.
Por supuesto que volveremos a fallar, incluso puede que volvamos a caer en errores pasados, pero eso forma parte de la vida, sin errores no hay enseñanzas y sin caídas no aprenderíamos jamás a levantarnos, puesto que los caminos de rectos sin baches no son más que esas vidas monótonas que no conducen a nada.
Ayer recomendé una película para comenzar el año a una amiga y recuerdo de esa película una buena frase, que habla sobre las derrotas y sus enseñanzas, me centro en las derrotas o caídas porque aunque hay quien no quiere oír hablar de ellas, repito forman parte también de nuestros caminos. Esa frase dice: "Un hombre debería aceptar sus derrotas con la misma elegancia que celebra sus victorias. Un día te darás cuenta que un hombre no aprende nada de sus victorias, en cambio el arte de perder puede repercutir en una gran sabiduría, cuyo articulo menor sería que se disfruta mucho más ganando. Es inevitable perder de vez en cuando el truco consiste en no convertirlo en un habito".
Así que me pregunto ¿es necesario que llegue un año nuevo para darnos cuenta de lo que queremos cambiar? o mejor ¿de lo que podemos cambiar con nuestra actitud aun a pesar de caídas y derrotas?, lleva rondándome estas preguntas todo el día, entre otras cosas y he de reconocerlo porque soy el primero que quiero cambiar cosas que no solo me afectan a mi, si no también a quienes me rodean, y eso exige esfuerzo y mucho sacrificio de cambio. Hoy pensando sobre eso, sobre todo aquello que uno se propone llegué también a la conclusión que mi cabeza no para de preguntarse muchas veces porque actuamos de la manera que lo hacemos sabiendo que nos perjudica, en mi caso soy muy cabezota, soy alguien que no se deja ayudar por más que estoy acostumbrado a hacer eso con los demás, y eso me ha traído últimamente demasiado quebraderos de cabeza. Ven yo también me he propuesto cambiar eso, porque la fecha así invita, ahora desde el que lo ha pensado todo el día ¿porqué he esperado al comienzo de año para empezar a cambiarlo?, sencillamente creo que porque esos comienzos de año son como una nueva oportunidad que interiormente nos damos a nosotros mismos.
Ahora queda cumplir con ellos, no decaer, porque volveremos a fallar, si no en eso que queremos cambiar si en otras cosas y se volverán nuevos retos para nosotros, pero esos, de esos hablaremos el próximo uno de enero
PD: me gustaría hacer realidad esos cambios, entre otras cosas como dije porque sería la forma o manera más adecuada incluso de ayudar a quienes tengo cerca.
"Vivir... Esa será mi mejor aventura..." (Peter Pan)
"Lo imposible está ahí para que tú lo hagas posible".