domingo, 24 de marzo de 2013

¿Qué es hacer lo correcto?

¿Que es hacer lo correcto? me repito esta pregunta a menudo en mi vida diaria, con los diferentes temas que en ella me surgen. Ayer durante la celebración de una boda a la que asistí me entraron dudas, luego en su celebración sentí la necesidad imperiosa de hacer esa pregunta sobre la pareja que se había casado a una amiga en común de los dos. A mi pregunta de si allí había pasado lo correcto, la respuesta de todo aquel que escucho la pregunta fue un no rotundo.
Mi amiga, me explico lo que a simple vista se veía, algo que por obvio no dejo de parecerme triste a la vez que demasiado común en los tiempos que corren, en muchos de los casos, de parejas que se ven.
Se veía una pareja en la cual uno de los dos estaba totalmente enamorado, mientras en la otra persona ese amor no se vislumbraba por ninguna parte, era como quien dice una unión de esas que están predestinadas a terminar.
Ojo, no juzgo lo que cada cual quiera hacer con su vida, tod@s son libres de hacer con ella lo que quieran, solamente digo que en muchas parejas, quizá en demasiadas, he visto ultimamente como uno de los dos, es el segundo plato, la segunda elección de uno de ellos, esa bala en la recamara que tenían guardada por si el que deseaban en realidad a su lado les fallaba.
Y entonces pienso si eso es leal y honesto por parte de la persona que elige a esa segunda opción como acompañante en su vida, sabiendo que no es todo aquello a lo que aspiraba, ni tan siquiera siente por esa otra persona lo que podría sentir por la que había elegido en un principio.
Eso pasa a ser un conformismo por parte de aquella persona que deja que entre ese segundo plato en su vida por pura necesidad desde mi punto de vista.
Alguien muy querido por mi, me dijo hace ya muchos años, que quien no era capaz de demostrarte el mismo grado de compromiso que tu le ofrecías, no era digna de acompañarte en tu camino diario el resto de tu vida. Tod@s sabemos que el amor es una ecuación con una serie de variables interminables, que llegamos a él de la manera más inesperada, que nos puede jugar muy malas pasadas por creer en él demasiado o por desconfiar en él otro tanto, pero que debe ser algo reciproco en su conjunto y que cuando eso no se da, la balanza que mantiene esa pareja viva comienza a tambalearse.
Ser el segundo plato, esa bala en la recamara, es una pésima forma de no auto respetarse, de no poner unos limites necesarios entre esa pareja, de no ser mas que una mera marioneta para la otra persona, estando a merced tan solo de cuando desea que hagas una u otra cosa y ayer, por desgracias para uno de ellos, lo que vi fue eso, alguien que manejaba la situación a su antojo, mientras la otra persona, el segundo de los miembros de esa pareja tan solo era un mero espectador de todo lo que allí acontecía.
Mi visión de esa pareja, fue corroborada por tod@s aquell@s que los conocen hace ya años, ¿de verdad se puede considerar eso amor?.
Mi pensamiento en estos momentos se dirige a algo dicho por una buena amiga hace bien poco cuando charlábamos de parejas por teléfono, me dijo "hay muchas personas que se enamoran de otras intentando encontrar en ellas todo aquello de lo cual carecen porque sienten que sus vidas en solitario no están del todo completas, son incompletas y pretenden completarlas de esa manera, con una pareja a toda costa". 
Si de verdad esto es así, algo va muy mal en el mundo en el que vivimos, porque creo que el amor no es una búsqueda de aquello que te falta centrado en encontrar un ser individual, es más bien una construcción conjunta de un camino, de una vida diaria, complementando el uno al otro.
Ser una bala en la recamara, me he pensado eso mucho desde anoche, porque uno puede hacer esfuerzos por la otra persona, incluso ceder en algunas cosas  para encontrar ese equilibrio necesario que haga de esa pareja algo estable, porque todos hacemos sacrificios por la persona a la que queremos. 
Pero ser el otro desde un principio, sabiendo y admitiendo que eso puede acabar con una relación incluso antes de que comience, es un verdadero error visto desde mi perspectiva. 
Hace nada he escrito que "hay finales que están escritos inclusos antes que sus comienzos", me da que ayer vi uno de esos y me duele porque ante todo siempre hay sentimientos por medio, porque el amor es así de caprichoso y doloroso algunas veces, es algo con lo que nadie debería jugar,  pero ya he dicho que a tod@s nos ha tocado ganar y perder alguna vez en el amor.
Entonces, me vuelvo a preguntar, sobre todo cuando los sentimientos del amor están por medio ¿que es hacer lo correcto?.
Quizá ustedes tengan una visión más clara que la mía, de ser así estoy abierto a escucharla.

viernes, 22 de marzo de 2013

Cualidades que van de la mano

Llevo buscando un hueco en mi agenda para poder dejar tan solo unas palabras, algunas ideas por aquí, pero realmente me he encontrado inmerso en un mar de cambios, ocupaciones y otros factores como el cansancio que me han hecho imposible asomarme por este rincón que tengo para expresar parte de lo que pienso y veo a diario en la vida.
Honestidad, verdad, confianza, humildad y otros muchas cualidades afines a las que aquí acabo de poner son cada día menos comunes en la sociedad que compartimos, me refiero a ellas porque no hace mucho, unas tres semanas, tuve la increíble sensación de ver como la confianza depositada en una persona se hacia añicos por tumbar parte de esos términos que cada uno debiera llevar como parte de si en la vida. Afortunadamente la vida me ha enseñado que todos, absolutamente todos, cometemos errores, unos mas graves que otros, pero que casi todos son subsanables, asumo y quiero creer que esa persona tarde o temprano acabará arreglando parte de este error, no solo debe poner esa persona de su parte, sino también yo debo poner de la mía, ya que cualquier tipo de orgullo en cualquier tipo de relación entre dos personas (amistad, amor, trabajo, etc) es de lo mas perjudicial y contrario a esa relación.
Al hilo de la confianza que otras personas puedan depositar en uno mismo o aquella que uno mismo brinda a aquellos que le rodean, he de decir que es una sensación quizá de bajar ese muro de protección que te rodea y que cuando lo haces, le das en cierta manera munición suficiente para poder ser bombardeado por ella, pero siempre, confiando cuando lo haces que estas haciendo lo correcto, que esa persona se portara tal y como lo harías tu con ella.
La confianza no es solo ese momento en el cual te cuentan cosas y tu le dedicas tu tiempo a esa persona y todo aquello que te brinda, la confianza yo la veo como la manera mas sincera de acercarte, abrirte, dejarte conocer y sincerarse que tiene el ser humano con cualquier otro.
La confianza es un largo camino en nuestras vidas, es algo inacabable, infinito, que siempre crece, bueno siempre no, como ya he dicho antes, también se puede romper y necesita de grandes dosis de humildad y mas que nunca de honestidad para recuperarse, como ven todos esas cualidades que antes decía van de la mano, incluso en los peores momentos de cualquier relación humana.
Me siento muy afortunado por la cantidad de veces que las personas de mi entorno han confiado en mi, no voy a decir que es como un premio, porque seria degradar la confianza como si fuese algo muy banal, para mi ante todo es un honor saber que cuentan conmigo, como yo lo hago con otras personas de mi circulo, sentir ese aliento de animo, de protección y poder entregarle ciertos pensamientos íntimos a alguien, muchas veces hace que nuestras mas pesadas cadenas, esas ocultas que arrastramos a diario, se conviertan por momentos en livianas y menos preocupantes.
Sobre la confianza dijo Tito Livio una vez: "Generalmente ganamos la confianza de aquéllos en quienes ponemos la nuestra" 
No creo que esa cantidad de cualidades antes nombradas sean unas superiores a otras, creo que adquieren su verdadera importancia en conjunto y porque van de la mano, pero quisiera decir que procuren no romper la confianza de aquellas personas que deciden depositar en ustedes, ya que recuperar dicha confianza luego, en el caso de hacerlo, les llevara siempre mucho mas trabajo que mantenerla.

sábado, 2 de marzo de 2013

Pintando amor con palabras

Hoy deseo dedicar un post a otro de mis poetas preferidos, no es otro que Luis Cernuda. Fue un integrante muy activo de la famosa generación del 27, la ultima gran generación de escritores españoles, con su poesía quiso demostrar mucho de lo que su alrededor ocurría en esos momentos en este país, luego en su exilio americano, la ultima de sus etapas en vida, su poesía a mi entender decayó en lo que yo diría la melancolía del exiliado.
Podría elegir cualquiera de los temas que el trato, desde su veneración por García Lorca, como su afán por retratar la guerra civil española, pero no puedo mas que quedarme con el amor, porque en muy pocas ocasiones he visto tan bien retratado ese sentimiento interior como en este poema.
 Creo que este poema es de sobra conocido, pero para aquell@s que no sepan de el aun, aquí os lo dejo para que puedan ver como supo pintar con palabras, algo tan mágico y que engrandece a todo el que toca.
"Si el hombre pudiera decir lo que ama"


-Si el hombre pudiera decir lo que ama
 si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
 como una nube en la luz;
 si como muros que se derrumban,
 para saludar la verdad erguida en medio,
 pudiera derrumbar su cuerpo,
 dejando sólo la verdad de su amor,
 la verdad de sí mismo,
 que no se llama gloria, fortuna o ambición,
 sino amor o deseo,
 yo sería aquel que imaginaba, 
 aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos,
 proclama ante los hombres la verdad ignorada,
 la verdad de su amor verdadero.
-Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
 cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
 alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
 por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
 y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
 como leños perdidos que el mar anega o levanta
 libremente, con la libertad del amor,
 la única libertad que me exalta,
 la única libertad por que muero.
-Tú justificas mi existencia:
 si no te conozco, no he vivido;
 si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


Luis Cernuda