martes, 6 de noviembre de 2012

Esa evolución necesaria


Somos seres que debemos estar en continua evolución, es algo necesario e imprescindible, pero claro el ser humano no siempre esta dispuesto a que esa evolución le alcance en ciertos aspectos de su vida.
Muchas veces es el miedo quien la para en seco sin dejar opción alguna al individuo a decidirse por nada más, puesto que ese miedo le domina en todas los aspectos de su vida y le convierte cada paso en una ascensión dolorosa. Otras muchas personas evitan esa evolución por el que dirán, que tanto daño hace a quien vive guiado por la sociedad que le rodea, personas que se sienten observadas a cada paso de su vida y que son incapaces de tomar una decisión sin la aprobación ajena. Otro frenazo a la evolución es la comodidad, uno de los grandes enemigos de la evolución, ese estado en el cual el individuo pasa de dar el siguiente paso porque se encuentra en una situación sin problemas, pero que también le implica que se encuentra sin miras de futuros, ni de superación y menos aun de sueños que alcanzar. Cualquiera de estos estados nos hace ser peores seres con el tiempo, porque todos necesitamos de esa evolución. Necesitamos saber que podemos superarnos por nosotros mismos, por nuestros sueños, por demostrarnos que cualquier meta está a nuestro alcance. Hoy mientras se asomaba este post por mi cabeza, he leído una pregunta interesante en Twitter y que en cierta manera tiene que ver con el post , ¿A qué le tienes miedo?, he de reconocer que he sentido miedo tantas veces en mi vida como he intentado algo nuevo, por eso mismo contesté que me tengo miedo a mi mismo, porque soy el único capaz de no dejarme alcanzar mis propias metas y sueños por dejarme superar por esos miedos. Somos dueños absolutos de nuestras decisiones, quizá no de nuestros destinos, porque el destino juega siempre con sorpresas desconocidas, pero sabiendo esto, podemos jugar a diario con las cartas que te ofrece y dar los pasos adecuados hacia el ser humano que aspiras ser. Evolucionar a veces es duro pero siempre es satisfactorio porque los resultados son frutos de los esfuerzos diarios y siempre nos muestran mucho más de lo que perdemos  al no evolucionar.