jueves, 28 de febrero de 2013

Soluciones por experiencia ajena

Hace tan solo unos días leí el post de alguien a quien sigo en Twitter y que para mi forma de ver, tiene una extraordinaria manera de expresar todo aquello por lo que hasta ahora ha pasado en la vida. Oihana, (así es como se llama) desde su experiencia me ha ido dando pequeñas lecciones a las cuales quizá nunca hubiese tenido acceso de no ser por sus escritos, ella tiene la valentía de describir esos momentos tan duros y diferentes de sus vivencias a los que habitualmente no estamos acostumbrados o no tenemos la posibilidad de tener información de primera mano sobre lo que ella retrata.
Volviendo al post que ha escrito hace tan solo unos días, me enseño algo que a pesar de ya haberme dado cuenta, yo lo estaba pasando a mi manera y no daba con la tecla adecuada para desconectar. 
Todo es una lección en la vida que podemos trasladar a cada uno de nosotros y nuestras circunstancias, esta vez, sus momentos y todo lo que ha ella la llevo a ese momento, ha conseguido abrir la mente para encontrar ese instante de decisión y distanciamiento.
Siempre he sido de la opinión que conocer o tener conocimiento, por muy duro que sea para nuestra realidad, es la clave para dar con la solución adecuada a cada problema que se nos plantea, la ignorancia nunca ha sido una opción para mi puesto que solo da más oscuridad a el problema, es por ello que conocer este otro punto de vista me ha dado cierta paz, una paz que me lleva a parecerme cada vez más a mi mismo y que parecía haber perdido en parte del camino.
Creo sinceramente que cada una de las personas que se cruzan en nuestro camino lo hacen por una razón concreta, esta vez mi querida Oihana, tengo que decir que tu eres esa Campanilla de las palabras que me ha tocado con su varita mágica y me ha conducido a la solución ansiada, por ello y por todas tus otras lecciones, te doy las gracias.
Tan solo queda darle al tiempo y a la paciencia que se cultiva con él, la opción de ver que ocurre con cada uno de esos temas que siempre tenemos en nuestras vidas, ojo, no digo que el tiempo sea la solución en si, pero si que necesitamos de él en algunas ocasiones, de eél y del silencio necesario para poder meditar cada uno de esos temas.
No es la ausencia de palabras lo que hace del silencio algo insalvable, es normalmente la forma en la cual se produce ese silencio, que lo convierte en irreparable, por eso mismo debemos darnos tiempo, sobre todo a nosotros mismos para encontrar la tan ansiada solución. 


PD: el post que mi admirada Oihana escribió hace unos días fue este que aquí dejo, ( http://www.contra-escritura.com/2013/separacion-terapeutica )  aconsejo seguirla, pues hace maravillas con sus palabras.




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