Ayer por la mañana estuve pensando que para salir de ciertas situaciones se necesitan de decisiones drásticas, es mas lo escribí en mi twitter y me dio por pensar en ello, porque solo hace una semana me toco de lleno vivir el caso de una amiga que recibió maltrato físico y psicológico por parte del marido. El lunes por la noche recibí su llamada (de mi amiga) explicándome que tras una semana de pensárselo había por fin decidido denunciarlo y con ello dar un paso necesario hacia lo que sera su recuperación.
La vida como siempre digo esta llena de decisiones, pero hay algunas que son verdaderamente dolorosas y en su caso me imagino todo lo que estará pasando por su cabeza durante esta semana y las venideras. El día que me llamo para que viese el panorama y explicarme lo sucedido se torno caótico, en cierta forma tiendo a empatizar demasiado con las personas de mi entorno, y solo pude tomar la decisión de llamar a su hermana para que le hiciese ver que tras un segundo maltrato físico como era aquel, debía denunciar, a pesar de que su marido haya sido hasta ese momento también un amigo mio.
Hay cosas, decisiones y actos en esta vida que jamas entenderé de los seres humanos, uno de ellos es que alguien pueda maltrartar de cualquier manera de las que existen a un ser que dice querer y respetar, perder las formas de esas maneras solo me hace pensar lo salvajes e irracionales que podemos llegar a ser, sin que causa alguna justifique esas perdidas de formas.
Siempre he visto la pareja como una balanza en todos los sentidos, una balanza que supone el 100 % de todo lo que deben vivir, que cada uno aporta el 50% de esa balanza para mantener el equilibrio necesario que soporta a esa pareja, pero cuando desde un principio ves que uno de los dos aporta más de ese 50% sabes que esa unión acabara cayendo por su propio peso, porque todo eso pasa factura con el tiempo.
Ya es difícil ver como caen muchas parejas porque no son capaces de luchar y trabajar diariamente por permanecer juntos aportando lo que deberían, por no aprender y enseñarse mutuamente aquello que desean uno del otro y que es fundamental para la convivencia, pero más difícil se me hace ver como hay quien paga sus frustraciones, rabias y miedos propios con aquella persona que tiene a su lado y que en un principio significa su amor.
He considerado siempre la comunicación entre las personas un arma casi infalible, necesitamos comunicarnos, expresar aquello que sentimos, padecemos y vivimos a diario, con nuestras parejas más aun, porque nadie es adivino y por mucho que creamos saber que piensan o padecen sin su afirmación sobre ello no estamos del todo seguro. Cuando esa comunicación desaparece y pasa a convertirse en la zona oscura como la llamo empieza el distanciamiento que muchas veces acaba en casos como este, repito jamas entenderé como alguien es capaz de hacerle daño a la persona que quiere o ha querido, con la que ha compartido todo tipo de momentos y que significa o significo ese desvelo que significa el amor.
Ahora mi amiga debe empezar de cero en muchos sentidos, debe comenzar por saber que el final de su encrucijada, comenzó con la decisión que otras muchas personas (mujeres y hombres que sufren maltrato de todo tipo) han adoptado ya, no siendo otra que denunciar.
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