lunes, 9 de abril de 2012

Regreso

Mucho tiempo ha pasado desde la ultima vez que anduve por aquí, la verdad hay que ver lo rápido que pasan los días y lo fácil que puede ser el abandonar tareas, pero la semana esta de relax absoluto me ha cargado las pilas y debo aprovecharlas para exprimirme al máximo en cuanto a ponerme al día con este blog. En principio diré que esta semana no solo sirvió de relax sino para darme cuenta de pequeñas cosas que siempre están ahí candentes y que nunca pasan de moda en la vida de las personas, por desgracia muchas de esas cosas me hacen plantearme lo optimista de mi postura ante la vida, pero eso es algo que no puedo cambiar y menos a esta edad. No se si lo he dicho alguna vez, realmente no suelo decirlo pero soy un romántico empedernido, y lo digo ahora porque gracias a todo lo que veo que les ocurre a la gente que me rodea empiezo a pensar que eso solo funciona en las películas esas que me encantan de la edad de oro de Hollywood, las personas tienen la extraña cualidad de fastidiar todo aquello por lo que soñaron o se arriesgaron, sin luchar por que ello sea tal como lo soñaban en un principio, porque una vez conseguido se da por hecho que no lo perderán. Lo mas extraño de este asunto (me refiero a las parejas y sus desavenencias) es que saben como pueden resolverlo la mayoría de las ocasiones, pero unas veces el orgullo, otras la desidia y por ultimo el hastío hacen que dejen pasar la oportunidad de reencontrar quienes eran cuando comenzaron.
Mención aparte merece la cobardía que se genera con ciertas decisiones que deben tomar para ir dando avances significativos, eso si que roza lo patético, perder a quien se quiere o aquello con lo que tanto soñaste por cobarde, y a este tipo de caso es al que me remito porque es el que he vivido esta semana muy de cerca, jugar con los sentimientos de una persona por miedo a lo que pasara es una invitación a la derrota absoluta de dicha pareja, repito aun siendo yo esa persona que no tiene pareja, creo que existe espacio para que las existente no se hagan tanto daño por tonterías, a la postre con el paso del tiempo se dan cuenta que aquello por lo que se formaba una disputa no dejaba de ser una nimiedad al lado de otras muchas cosas que a diario pasan en la vida. Da mucho que pensar si realmente el equivocado al final soy yo o sencillamente lo son todos aquellos que no encuentran la manera de arreglar lo que en la mayoría de los casos tiene arreglo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario